Este es un misterio que no he logrado resolver, pero al menos he logrado paliar sus efectos.

Una de las soluciones que he utilizado es programar una Macro que genere o aplique a un grafico existente un formato específico. Esta opción no es sencilla y sigue sin evitar el problema (salvo que detectemos cuando hay algún cambio y volvamos a ejecutar la Macro de forma automática, lo cual tampoco es sencillo).

Hábilmente podemos encontrar una solución muy sencilla, los tipos de gráficos personalizados. Esta solución no evita que Excel cambie el formato del gráfico, pero si nos ahorra mucho tiempo a la hora de formatear el gráfico. Además esta solución es totalmente reutilizable.

Una vez formateado un gráfico:

1) Click con el botón derecho del ratón encima del gráfico y seleccionar la opción de “Tipo de gráfico…

2) Seleccionar la pestaña de “Tipos personalizados” en la ventana de selección del tipo de gráfico.

3) Seleccionar la opción de “Definido por el usuario”.

4) Aparecerá el botón “Agregar”, pulsarlo.

5) Escribir un nombre y una descripción para el formato definido y pulsar el botón “Aceptar”. Por ejemplo “tipoXperimentoS”.
Aparecerá un nuevo tipo de gráfico que tendrá las mismas características que el gráfico actual.

A partir de este momento, para cualquier gráfico podemos usar nuestro tipo predefinido De forma sencilla si Excel nos cambia el formato, sólo tenemos que volver a indicar que el gráfico es del tipo “tipoXperimentoS”.

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