Me lo habían comentado la semana pasada y ahora leo esta información que distribuye Hispasec acerca de la falsa seguridad que nos ofrece ver el candadito en la barra de estado del navegador (en la parte inferior)

Al parecer, el común de los mortales cuando ve dicho candadito (que refleja una conexión SSL con el sitio web) considera que el sitio web ya es seguro. Pues bien, los phishers está incluyendo el candadito para que confiemos. Así que cuidado a los navegantes. No vale con ver el candado, hay que comprobar su contenido.

¿Que es y para qué sirve el SSL?

SSL (Secure Sockets Layer) o su equivalente normalizado TSL, es un protocolo que ofrece conexiones seguras. De manera que combinado con HTTP, supone que se navegue bajo el protocolo HTTPS.

Pero ¿por qué es un “canal seguro”? SSL cumple dos funciones fundamentales: cifra el canal y autentica a las partes de la comunicación. De modo que al cifrar, nadie más tiene acceso al contenido que circula y al autenticar al servidor nos dice que ese servidor es quien dice ser. ( para esto ultimo se apoya en la criptografía de clave pública, que garantiza que el servidor al que nos conectamos tiene la clave privada que corresponde con la pública que dice tener).

Para la parte de autenticación, los servidores con SSL activo ofrecen al navegador un certificado para que lo compruebe, que es como una especie de DNI. En él, una autoridad (Verisign, Godaddy….) certifica con su firma que la clave pública realmente pertenece al sitio. Para conseguir un certificado, el dueño del servidor ha generado dos claves, y la pública la ha enviado a estas autoridades certificadoras para que la firmen, junto con otras pruebas de identidad como pueden ser documentos de empresa u otros, dependiendo del criterio del certificador (y de lo que se quiera pagar). Cuando un usuario se conecta a la página, de forma transparente el navegador comprueba que el certificado es correcto. Siguiendo con la analogía del DNI, sólo el Estado (las autoridades certificadoras) puede certificar (firmar critográficamente) que la fotografía y los datos (la clave pública) pertenecen a una persona (servidor web de esa empresa).

¿SSL es efectivo contra el phishing?

Idealmente, autenticar al servidor es la solución contra el phishing, pero no es así. El usuario medio a veces comprueba que hay un candadito, o una conexión HTTPS al visitar una web. Con esta mínima comprobación, comprende que está sobre un sitio seguro (se le ha repetido hasta la saciedad) y confía en la página en la que va a introducir sus datos. Muy pocos confirman que el certificado es válido. Para ello habría que hacer doble click sobre el candado y comprobar la ruta de certificación, que debe culminar en una autoridad certificadora que ha firmado el certificado. Pero, hoy en día, incluso si el certificado es válido, es posible que no se esté sobre la página que se desea. Para evitar esto, el usuario debería interpretar además qué información está ofreciendo esa cadena de certificación y a qué datos está asociado. El conjunto de usuarios que llega a este punto es mínimo.

Lo que los phishers están haciendo cada vez con más frecuencia, es comprar certificados que sólo certifican que el dominio pertenece a quien lo compró. La autoridad certificadora no pide más documentos ni pruebas, sólo que el dominio te pertenece. Los hay por 20 euros. Empresas como Godaddy certifican que el dominio te pertenece, y con ello el navegador aparecerá con el candadito y bajo el protocolo HTTPS. Efectivamente, la información irá sobre un canal seguro, y el servidor será el del auténtico phisher, que ha podido comprar un dominio con un nombre parecido al legítimo, o añadir en la URL dominios de tercer nivel para confundir.

El SSL se ha convertido en algo tan popular y accesible que ya no es exclusivo de los sitios seguros, y lo que con tanto esfuerzo se ha conseguido inculcar en el subconsciente del usuario: “si tiene candadito, es seguro”, se ha vuelto en contra. Por tanto, los phishings bajo conexión segura siguen aumentando con éxito.

Extended Validation Certificates al rescate

Los nuevos EVCerts, Extended Validation Certificates, han venido al rescate, supliendo las deficiencias de los certificados baratos y comunes. Para empezar certificarse es bastante más caro. Esto resulta en una primera criba que puede resultar incómoda para empresas pequeñas. Técnicamente los certificados que cumplan el Extended Validation SSL autentican al servidor (como los certificados tradicionales), pero a efectos prácticos permiten que el navegador que visita la página que tiene estos certificados, muestre de forma mucho más clara que la página es efectivamente la que se quiere visitar, haciendo hincapié en la vertiente de autenticación del SSL. Sería como si el navegador hiciera por nosotros la operación de pulsar sobre el candado cuando nos conectamos por SSL a una página, y verificara la ruta de certificación, el domino válido… todo de forma automática y visual. Si el servidor es seguro, se muestra en la barra de direcciones un color verde. Un usuario puede así de un solo vistazo dar por seguro que el servidor al que se está conectando es el correcto, y que no se está usando un certificado válido, pero falso.

Por ahora, sólo Internet Explorer 7 soporta de serie la correcta interpretación de certificados EV SSL (para que funcione la comprobación de estos certificados, debe estar activada la tecnología antiphishing, van de la mano y hay que usarlas juntas). Para que Firefox 2 lo soporte necesita un plugin y Opera ya lo implementa en su versión 9.50.

Cómo saltarse una conexión segura.

Las técnicas que usan los troyanos más difundidos hoy día, pueden invalidar la recomendación de la comprobación de la conexión segura. De hecho, los troyanos permiten la conexión a la página real del banco, pero pueden estar robando la información entre bambalinas gracias a diferentes técnicas.

  • Delephant

Consiste en la recreación de la zona de introducción de contraseñas en una página de banca online. El troyano superpone una pequeña aplicación en la zona  el navegador que pide las contraseñas, ajustando colores y estilo de la página en general. De esta forma el usuario no observa en principio diferencia alguna entre la página original (que está visitando y mantiene  abierta) y el programa superpuesto que encaja perfectamente en la área de las contraseñas. Además, el código está adaptado para que, en caso de que la página sea movida o redimensionada, el programa realice cálculos de su posición y se ajuste perfectamente al lugar asignado. La víctima está en realidad introduciendo las contraseñas en una aplicación independiente, superpuesta sobre la página del banco, que obviamente al ser la legítima, pasa cualquier inspección de conexión segura.

  • Captura de imágenes y vídeos

Ante la llegada de los teclados virtuales en la banca online como método para evitar los registradores de teclas, el malware se adaptó con estos métodos de captura de credenciales. Consiste en la  activación de un sistema de captura en forma de imágenes, de un sector de pantalla alrededor del puntero de ratón cuando éste pulsa sobre un teclado virtual. Con este método se consigue eludir el teclado virtual, pues el atacante obtiene imágenes de cada tecla del teclado virtual pulsada, en forma de miniatura o captura de pantalla. Una vez más, la conexión segura no impide el robo de información.

  • Formgrabbers

Consiste básicamente en la obtención de los datos introducidos en un formulario, y puede ser llevada a cabo a través de varios métodos, como Browser Helper Objects, interfaces COM o enganchándose (hooking) a APIs del sistema. Con estos métodos el usuario se conecta a la página legítima, donde lógicamente aparecerá el candadito y la conexión será cifrada y perfectamente normal. El troyano sin embargo inspeccionará el flujo de datos y desviará a otro servidor los que correspondan con las contraseñas que les interese.

Existen otras muchas técnicas de robo de información basadas en troyanos. Los usuarios deben ser conscientes de que la seguridad SSL, el candado y la autenticación del servidor son condiciones imprescindibles a la hora de utilizar la banca online, y que deben ser comprobadas en cada ocasión. Pero también deben tener claro que esto no garantiza que, si el sistema está troyanizado, los datos no sean capturados.

Fuente: Hispasec.com

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