Lo nuevo de Internet es el streaming de audio: conectarte a una web desde la que escuchar tu musica favorita tantas veces como se quiera y sólo a camabio de publicidad o pago por conexión.
Comenzó Last.fm y MusicStrands pero el nuevo programa Spotify va ganando éxito, a pasos de gigante

Atrás ha quedado las descargas a través de servicios como eMule o Pando -y antes Napster o Kazaa-.  O la era de ver los vídeos musicales del Youtube.

El ‘boom’ llegó con Last.fm, una red social en la que los usuarios salen beneficiados de los gustos del resto de la comunidad, un sistema similar a MusicStrands. Con poner un estilo, el usuario se asegura un buen rato de música, aunque esto no quiera decir que las canciones que salgan sean siempre las que más nos gusten.

Enseguida, la versión española de Last.fm se hacía hueco en la Red, Yes.fm. El objetivo no es otro que el que el usuario pueda “acceder a toda la música y disfrutar de ella con plena legalidad y en las mejores condiciones”. El truco de estas compañías reside en los acuerdos con las grandes discográficas.

Sin embargo, algunas requieren un pago por parte de los usuarios, lo que no termina de convencer a muchos, que en ese caso siguen optando por la descarga de archivos vía P2P.

Un nuevo programa va ganando éxito a pasos de gigante, Spotify, que, al contrario del resto, requiere la instalación de un ‘software’, pero garantiza una gratuidad total. A cambio, los usuarios sólo tienen que escuchar algún anuncio publicitario de vez en cuando. Para los que no quieran publicidad, ofrece un servicio ‘Premium’, de pago -con un coste de 9.99 euros por mes-, y un pase ‘mini’ -0.99 euros-, válido durante un día, para una fiesta por ejemplo.

Con sede en Londres y en Estocolmo, de momento sólo está disponible para Europa y ya ha logrado cinco millones de usuarios, que se han ido invitando unos a otros, ya que se requiere de una invitación para disponer del mismo. En una entrevista a The Telegraph, el fundador, Daniel Ek, señala que “el lanzamiento de Spotify en Estados Unidos está dentro de nuestros planes, pero queremos establecernos plenamente en Europa antes”.

Esta publicidad está orientada, no es casual, lo que “las radios comerciales no pueden hacer”, y por otra parte, el propio Ek asegura que es “mucho menor” que la publicidad en radios comerciales. Es más, el éxito que está cosechando en Gran Bretaña ha animado al Gobierno de Gordon Brown a poner anuncios, según afirma el Telegraph. De hecho, la Oficina Central de Información, encargada de la producción de campañas de información gubernamental, se ha convertido en uno de los mayores anunciantes en Spotify.

Una de las grandes ventajas de Spotify es su carácter colaborativo. Además de permitir a los usuarios crearse sus propias listas de reproducción, los amigos pueden recomendar y crear esas listas entre varias personas, de modo que son más variadas.

Ya son cuatro millones de pistas gracias a acuerdos con grandes compañías, como Universal, Sony BMG, Emi Music, Warner Bros… The Times afirma que ese número va incrementándose en 10.000 al día. De U2 a Lily Allen, e incluso Mozart, todo cabe en Spotify.

Los artistas británicos, señala el Times, han aplaudido la iniciativa, ya que permite escuchar música, gratis y legalmente.

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