Parece que la tendencia hacia el Cloud Computing es una apuesta de todas las empresas. Tal y como demuestran los últimos movimientos de Sun y Microsoft.

Sun Microsystems ha ampliado su oferta de Cloud Computing con la adquisición de Q-layer. Q-layer, compañía con sede en Bélgica, cuenta con una tecnología capaz de simplificar la gestión de la nube y permitir a los usuarios desplegar rápidamente aplicaciones, “un elemento clave de la estrategia de Sun para la creación de nubes públicas y privadas”, según confirma la multinacional estadounidense. Q-layer pasará a formar parte de la unidad de negocio de Cloud Computing de Sun encargada del despliegue e integración de tecnologías, arquitecturas y servicios de cloud computing.

Por su parte, Microsoft, empresa que representa el paradigma de aplicaciones de escritorio ya durante el año pasado hizo sus primeras incursiones en el cloud computing, con el lanzamiento de Microsoft Online Services y  Microsoft’s Azure Services Platform. Ést última ofrece una plataforma de servicios de “La nube” alojada en la infraestructura Microsoft y que permite tanto desarrollar nuevos servicios, como mejorar los existentes. Esta plataforma es la que ofrece todos los servicios de Windows Live, Microsoft Dynamics, y resto de Microsoft Online Services .

azureservicesplatform

A estos cambios, hay que añadir las novedades del 2009.

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  • El equipo científico de Microsoft ha publicado un artículo sobre un nuevo navegador, Gazelle, que tiene características de sistema operativo, lo cual llama la atención ya que parece que no encaja bien con su modelo actual de sistema operativo Windows y navegador Explorer. Por ahora es solo un prototipo del equipo científico y no del equipo de desarrollo, pero parece indicar se están estudiando nuevos modelos que se adapten más a un modelo todo en red.

Que Google apueste por el Cloud Computing es lógico ya que es una empresa que surge del mundo online, pero los movimientos de Microsoft parecen un aval más sólido ya que muestra un esfuerzo en adaptación sin precedentes. Es de esperar que la aceptación y el número de servicios “Cloud” vaya creciendo según las redes se vayan haciendo más ubicuas y los usuarios vayan confiando en sus posibilidades. Las empresas serán más reacias por motivos de confidencialidad, pero una vez superado el miedo a que los datos se encuentren en algún lugar remoto en vez de custodiados en las propias instalaciones, será una cuestión de hacer números con los costes.

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